Por Carlos Lledó Izquierdo, detective privado (TIP 4144) y director de LLEDÓ INVESTIGACIÓN (RNSP 11010) · Publicado el 25 de octubre de 2026
Un detective privado habilitado puede obtener pruebas muy útiles para un juicio, pero su trabajo tiene límites claros. Están fijados en la Ley 5/2014 de Seguridad Privada y en los derechos fundamentales al honor, la intimidad, la propia imagen, el secreto de las comunicaciones y la protección de datos. Conocerlos le ayuda a saber qué puede pedir y a desconfiar de quien le prometa “conseguirlo todo”.
1. La vida íntima dentro de un domicilio
El detective no puede investigar lo que ocurre dentro de una vivienda ni en otros lugares reservados. Puede observar a una persona en la calle o en un lugar abierto al público, pero no grabar el interior de su casa ni entrar en ella.
2. Comunicaciones privadas
No puede leer el WhatsApp, el correo o los mensajes de otra persona, intervenir su teléfono, acceder a sus redes sociales con su contraseña ni grabar conversaciones en las que no participa. Quien le ofrezca “espiar un móvil” le está proponiendo un delito.
3. Datos protegidos
No tiene acceso a bases de datos de la policía o de la Seguridad Social, ni a cuentas bancarias, historiales médicos o registros de llamadas. Sí puede trabajar con fuentes abiertas, registros públicos y la información que obtiene de forma lícita sobre el terreno.
4. Delitos perseguibles de oficio
Si durante una investigación aparecen indicios de un delito de este tipo, el detective no puede seguir investigándolo por su cuenta: debe ponerlo en conocimiento de las autoridades. Eso es trabajo de la policía y los juzgados.
5. Encargos sin interés legítimo
El detective solo puede aceptar un encargo de quien tenga un interés legítimo en la investigación, y debe comprobarlo. No se puede investigar a alguien por simple curiosidad, para acosarle o para obtener información con la que perjudicarle.
6. Localizar a quien no quiere ser encontrado
Localizar a una persona con fines personales, por ejemplo a un familiar o una antigua pareja, exige que esa persona quiera ser encontrada. Si no es así, prevalece su derecho a la intimidad. La situación es distinta cuando hay un interés legítimo reconocido, como localizar a un deudor para reclamarle una deuda. Lo explicamos en localización de personas y bienes.
Por qué estos límites le protegen
Una prueba obtenida vulnerando derechos fundamentales no vale en juicio, y además puede acarrear responsabilidades para quien la encargó. Un informe hecho dentro de la ley, en cambio, puede presentarse ante un tribunal y el detective puede ratificarlo.
Antes de contratar, compruebe que el despacho está inscrito en el Registro Nacional de Seguridad Privada. LLEDÓ INVESTIGACIÓN tiene el número RNSP 11010. Si tiene dudas sobre si su caso se puede investigar, la primera valoración es gratuita: llame o escriba por WhatsApp al 611 499 670 (abrir WhatsApp).
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